Lanzar una start-up con varios fundadores ofrece ventajas claras: conocimientos compartidos, diversificación del riesgo y una ejecución más rápida. Sin embargo, sin una estructura legal, financiera y de gobernanza sólida, incluso los proyectos más prometedores pueden enfrentarse a serias dificultades. En RB Swiss Group acompañamos con frecuencia a fundadores internacionales que subestiman lo decisivas que son las decisiones de estructuración tomadas en las primeras fases.