Suiza es reconocida a nivel mundial como uno de los destinos más atractivos para start-ups innovadoras y tecnológicas. Además de la estabilidad política, el acceso a talento internacional y una sólida protección de la propiedad intelectual, Suiza ofrece incentivos fiscales específicos diseñados para fomentar la innovación, la investigación y la creación de valor a largo plazo.