La propiedad intelectual (Intellectual Property – IP) es la base de todo videojuego exitoso. Desde el código fuente y las mecánicas de juego hasta los personajes, la música y la identidad de marca, los desarrolladores dependen de una protección legal sólida para salvaguardar su creatividad y su valor comercial. Suiza ofrece uno de los marcos de protección de IP más fiables de Europa, lo que la convierte en una jurisdicción atractiva para estudios de videojuegos internacionales, editores y emprendedores digitales.